Roció López González
Pregonera de la Semana Santa Quintanareña 2026
Rocío López González, nacida en Torrijos, es Licenciada en Derecho, en Ciencias Políticas y de la Administración y en Periodismo, además de Doctora en Derecho. A esta sólida base académica se suma una continua especialización en ámbitos tan relevantes como la mediación, el protocolo, la defensa nacional o el estudio de fenómenos tan complejos como la radicalización violenta.
Su trayectoria profesional es igualmente extensa y destacada. En los últimos años ha desempeñado una responsabilidad de especial sensibilidad como Comisionada del Gobierno de la Comunidad de Madrid para la atención a las Víctimas del Terrorismo, poniendo su trabajo al servicio de quienes más lo necesitan. Previamente, desarrolló labores de asesoramiento jurídico en el ámbito institucional, así como el ejercicio profesional en el mundo del Derecho.
Su vocación de servicio público la ha llevado también al ámbito político, siendo Diputada en las Cortes de Castilla-La Mancha y Diputada Nacional por la provincia de Toledo, donde participó activamente en la labor legislativa y en la defensa de importantes iniciativas.
A ello se suma su faceta académica como profesora universitaria, autora de publicaciones y miembro de instituciones de prestigio, así como su experiencia en la gestión dentro de organismos dependientes del Ministerio de Justicia.
Pero más allá de los cargos y los méritos, que son muchos, hay algo que la define verdaderamente: su vocación de servicio, su compromiso con la sociedad y su implicación humana, reflejada también en su labor como voluntaria y en su vinculación con distintas instituciones.
Y si todo ello habla de una gran profesional, hay un título que, sin duda, la define aún más:
el de persona comprometida con la Iglesia.
Y si todo ello habla de una gran profesional, hay un título que, sin duda, la define aún más:
el de persona comprometida con la Iglesia. Un compromiso que hoy cobra un sentido especial en este acto, donde fe, tradición y palabra se unen.
A MODO DE INTRODUCCIÓN
Ya se oyen los compases que dan la bienvenida a la Semana más grande, esa que cambió el rumbo de nuestra historia: la Semana Santa. Quintanar de la Orden despierta de la Cuaresma y el sol avanza trayéndonos la primavera.
La Palabra de Dios se enmarcará con incienso y el Nazareno volverá, un año más, a abrir los senderos. Se elevarán suspiros y pediremos más Fe, de la buena, de la que nunca te hace sentir solo. Le acompañaremos en su dolor y resucitaremos con la aurora primera del domingo que recibe a un Dios victorioso sobre la muerte y el descreimiento.
A ti, Virgen de la Piedad, Dueña de esta Villa, te dejo el primer sentimiento que pudo albergar mi pregonero corazón enamorado. A ti, Señora de Quintanar, que por sólo una súplica y un rezo sosegado nos haces hijos a todos; a ti hoy te ruego humildemente que por unos minutos me hagas quintanareña.
Y a ti Quintanar perdón quiero pedirte por tener sin más la osadía de cantar en tu nombre la más feroz batalla que al llegar la primavera se cifra cada año en tus entrañas: la Muerte de un tierno Cordero.
Todo está listo para que las calles de Quintanar se inunden de fervor cofrade. Levantad ya la Cruz de Guía y a ponerse, portadores y costaleros, en la trabajadera cada uno a su lado, que salimos
¡con nuestro Dios a la calle!